jueves, 2 de octubre de 2014

ELLA Y YO

Por Alexis M.

No me acostumbro todavía a eso que llaman amor, tener a alguien a quien dedicarle tiempo. No soy amigo de andar pegado al teléfono, ni escribir papelitos con corazones...

Yo soy un demente existencial, soy alcohólico por heredad.

Sabes que todo humano necesita ser admirado, como un dios.

No. A mi eso del amor no me llama la atención, a mí una chica me embosco. Además estaba muy buena la susodicha, cuando el calor sofocaba aparecía con un mini pantaloncito que daban ganas de abrir la mano y explotarla en sus partes bajas...

Yo enamorado me da lastima de los que andan solos, por ejemplo el Pepe que es un lobo que me espía cuando voy por la calle agarrado de la mano de ella, yo lo descubro y me preguntó qué pensará... quizá me envidie o quizá me devuelva la lastima...

A mi liguita le gusta el helado y no le gusta que le pronostique el futuro, pero yo se que el amor nos durará poco, como cuando íbamos para la presa en el bus, iba ella fría, estática como si fuese en ese instante hacía el patíbulo, tenía en el rostro un semblante de espanto que me hizo al fin preguntar "Qué fue?"... Y ella me dijo que quería a otro pero no me quería dejar solo... si existiese eso de la oblicuidad o que digo la clonación... 

Ese día me lance al río desde lo más alto, ella me vio, y estuvo sufriendo hasta que me vio aparecer lejos... era nuestra última tarde solos los dos, no le averigüe por el otro chico, tampoco le reclame nada, soporte en silencio su duda y me despedí como si supiera que por allí nos encontraríamos de nuevo y que quizá ya ni nos reconoceríamos.

Supe bien luego que el afortunado era el Pepe o el desafortunado debiera decir... yo ya ni sé...