viernes, 19 de junio de 2015

Las mil y una noches despiertos: La infamia

Por Alejandro

La verdad os hará libres. Mentira!

Entre las verdades más terribles que nuestro séquito de espías descubrió se encontraba que muchos  niños y niñas eran abusados sexualmente por familiares y amigos de la familia.

De allí toda una terrible cadena de secuelas que perseguía a los ya adultos a practicas insanas y relaciones potencialmente nocivas.

Por eso nos unimos a organizaciones para tratar de identificar a probables víctimas y poderlas salvar. Pero es muy difícil detectar estas situaciones ya que por lo general ocurren en familias donde uno o los dos jefes del hogar han sido víctimas también de abusos, romper esa cadena era lo difícil.

Lo tenaz del tema es que se detectó no solo el abuso en los hogares, sino que en las escuelas, iglesias. Fue cuando nos hicimos buenos y hallamos la forma de combatir al sistema en su propio campo, es por eso que insistimos en que los niños y niñas deben ser instruidos desde temprana edad sobre sexualidad y persistimos en que no solo como método de prevenir el abuso, sino como una forma de fomentar el conocimiento en un aspecto que será importante para toda la vida.

Lo paradójico de todo esto es que cuando buscamos a los Profesionales detectamos en seguida que el problema iba más allá, el abuso estaba por doquier y sus consecuencias se verificaban en cuanto creaba adultos inseguros de sí mismos, seres ajenos a las relaciones sociales o con serios problemas de personalidad, inhibiciones hacia la parte sexual con un cuadro critico.

La justicia no podía hacer nada sin una denuncia.

El sistema en su perverso quehacer estaba inhibiendo la razón, sus víctimas niños y niñas.