jueves, 18 de junio de 2015

MEMORIAS DE UN CONTADOR PÚBLICO NADAÍSTA: PASO VEINTIDOS

Por Alejandro

¿Qué cómo moriré?

Yo no lo sé, acaso ¿tú lo sabes?.

Hace tiempo me sigue un sueño nefasto, que quizá persiga a todos los Nadaístas y es que si el Profeta Gonzalo Arango murió en un accidente en una autopista quizá esa sea la mala racha de una serie de acontecimientos catastróficos seguidos por el Nadaísta más joven llamado Luis Ernesto Valencia hasta el más locuaz Poeta llamado Amílkar Osorio... Sin mencionar a Darío Lemos... 

A veces toda esta teoría selecta contable y nadaísta no bastan para enfrentar la muerte, me da rabia eso si que a la muerte toca hacerle tanta antesala, tanta preocupación, tanta alimentación tanto ir y volver del baño.

Tanto número registrado y a fin de cuentas tenemos que pagar el precio.

Uno se convence que dará la lucha cuando al final se rinde antes de comenzar a pelear.

Aprendimos a perder y se nos volvió rutina, jugamos hoy a perder.

No nos importa el mundo. Pero lloramos como cualquier poeta... feroz

lunes, 15 de junio de 2015

Las mil y una noches despiertos: matrimonios

Por Alejandro

Con un libro bajo el brazo subimos a la cumbre.

Mientras el sistema trataba de gobernarnos con sus normas tétricas que decían que deberíamos estar dispuestos a hacer nuestra labor natural: eyacular. Nosotros nos desviamos por la tangente y caminamos exigiendo a las mujeres mayor educación sexual, porque estaba bien ir a acostarse y tirar por tirar, pero hay que encontrar la esencia en cada acto humano. Por su puesto las mujeres nos acusaron de fomentar la pornografía y el acto violento.

Y es que el sistema promueve la reproducción en cadena porque esto beneficia a la sociedad, más consumismo, más ignorancia y más violencia. Los ricos tienen a quien venderle sus planes. Y la gente casada protesta menos y se cuida más.

Nosotros en cambio sin nadie que dependiera de nosotros pudimos dar la cara al sistema y fuimos condenados a la cadena perpetua, mandaron a decirnos, mejor a exigirnos, que nos casáramos, que tuviésemos hijos y que nos condenáramos a callarnos de por vida.

No, nada, ni muertos!. Le prendimos fuego al basar y sacudimos el polvo en sus caras. nos encargamos de los niños abandonados y los educamos para desestabilizar el sistema, para no hacer las mismas rutinas, para no repetir la historia y parecer víctimas, ahora mismo esos chiquillos y chiquillas ya gobiernas sobre sus hormonas y neuronas y son capaces de desbaratar un balín.

Requiem in paz mom a mu.  

viernes, 12 de junio de 2015

Las mil y una noches despiertos: Canonizamos la nada

Por Alejandro

Intentamos comprobar si éramos o no inmortales.

Entre los pechos de una mujer preferimos el vacío, esa nada, ese espacio entre pierna y pierna, eternizamos la contienda, no nos hicimos viciosos porque habíamos sido bien educados, por tanto probamos de todo y no nos apegamos a nada. 

El aburrimiento para nosotros tenía connotación de muerte.

Fuimos en el sorteo condenados al destierro, y entonces comenzamos a escribir y a escribir. Nuestras mentes se llenaban de voces y no era esquizofrenia, era hambre. Comenzamos a devorar libros y no mujeres.

El conocimiento abrumo, sabíamos de negocios inconclusos de chicas sin plan y de intentos de robo y de gente odiosa, chantajeamos a la mayoría, le cobramos la compasión.

Pero un día un conejo apareció en nuestras vidas y tuvimos que seguirlo hasta un agujero y allí tiramos nuestras presencias: el Nadaísmo nos había elegido.

De allí en adelante nos permitimos tener amigos en la alta sociedad, colaboramos con fundaciones que ayudaban a los abandonados y nos facilitaban lavar dineros, era lo que hacían los políticos, aprendimos a parecer preocupados por el futuro del mundo, a confesarnos sin creer en nada, a comulgar y a pisar la hostia, por fin nuestra presencia en el mundo era beatificada por el señor máximo: el dinero.  

jueves, 11 de junio de 2015

MEMORIAS DE UN CONTADOR PÚBLICO NADAÍSTA: PASO VEINTIUNO

Por Alejandro

¿Me preguntas el por qué me gustas las crispetas?

Rosetas, cabritas, canchitas, palomitas de maíz, pochoclo, cocaleca, cotufas, no sé qué otros nombres tienen pero acá las conocemos como crispetas.

Y te comento si hay lugar para esto... Un día el Emperador nos mete en un laberinto porque nos vienen siguiendo.

No es que me gusten tanto pero ese día andaba yo con una bolsa con crispetas y mi boca hace ruido cada que mastica una y otra y otra, con el peligro de ser sorprendido y sin saber que suerte nos ocupa, no hay una salida sino dos y por lo tanto debe ser que por una de ellas vienen los que nos siguen.

Dejo de comer las crispetas y mis amigos me miran perplejos como voy regando las crispetas por el suelo, la premisa es que me volví loco.

Ni tanto, nos ocultamos al otro extremo y en efecto escuchamos como nuestros perseguidores pasan por encima de las crispetas produciendo un chasquido que devela su ubicación, entonces corremos hacía el lado contrario y nos salvamos. Yo quedo como un héroe.

No me juzguen mal un Contador Público también tiene sus aventuras, y sus pretextos para seguir aquí a la par de tanta conspiración.  

lunes, 8 de junio de 2015

Las mil y una noches despiertos: La Ley

Por Alejandro

Este es el comienzo de una gran amistad, nos presentamos ante las autoridades para que nos apliquen el Habeas Corpus, "no representamos un amenaza social" dice el Juez.

¡Pobre Hij'dePut"!

La poesía siempre nos ha servido para conquistar un sitio, una mujer un bocado.

"Yo soy el Rey del mundo" dice Dicaprio subido en un barco y con los brazos abiertos al viento. Eso así se nos requisa, nos tocan el cuerpo y lo único que hallan es una erección del calibre treinta y ocho largo o a veces corto.

En la cárcel al menos tendremos una comida diaria, atención médica y alguien con quién hablar. No nos admiten.

Al Charlie se le paraliza el corazón porque dice haber encontrado a una mujer fiel. ¡Mentira perro!. Aquí la única fidelidad la tienen las piedras.

Sin el aliento supremo unos se suben a un puente y se tiran, otros apelan a colgarse de una viga, los más educados decimos que estamos esperando los cuarenta.

El Juez por fin dicta una sentencia ¡por imbéciles!

Robamos un camión cargado de licor y lo estrellamos, vaciamos las botellas y nos orinamos en ellas. Salvamos a la sociedad de la ebriedad, a los jóvenes de emborracharse y decir tantas cosas y creer en el amor, tantos accidentes de tránsito que evitamos, tanta obscenidad... 

- Mamá, Papá, cuando me engendraron ustedes dos estaban borrachos ¿cierto? - 

Razón yo salí así... pillínes!!!!!


viernes, 5 de junio de 2015

Las mil y una noches despiertos: mujeres y vida

Por Alejandro

Abrí el libro con la misma decencia que abro las piernas a una mujer, creo poder escribir de nuevo la Biblia. Comenzaré diciendo que Adán era un Gay y que la serpiente era buena y la que la indujo al mal fue Eva.

Escribo mi libro sobre damas y armas donde comparo una vagina con un cañón.

El César dice que las mujeres traen la vida y la muerte a este valle de lágrimas además inducen a la violencia.

Le damos la razón.

El amor es el campeonato del mundo donde todos compiten contra todos. Esas mujeres están repartiendo sin medir consecuencias. Una de ellas me da una paliza, su nombre es Alejandra alias la abuela.

¡Maldita perra!

Como ya lo dije nuestra peor condena es el conocimiento por eso sé que mi mamá pensó en algún momento en abortar y mi papá la apoyo. Ahora mi duda es sobre lo que hubiese convenido más, a mí y al mundo. Hoy mamá se arrepiente de lo uno y de lo otro (creo). Soy miserable y hago sufrir.

A los dieciséis iba a vengarme de papá por no darme su apellido desistí en el trayecto. Intentando suicidarme me salve.

Tengo que aprender a vivir, a esperar y a prepararme para la muerte, verdad de la que nadie de nuestros espías da razón.

jueves, 4 de junio de 2015

MEMORIAS DE UN CONTADOR PÚBLICO NADAÍSTA: PASO VEINTE

Por Alejandro

Mis armas

Y recordé al fin por qué me había ido, estaba frente a mis enemigos pero con una Tarjeta de Profesional que me sindicaba de ser selectivo, agudo y nada despreciable.

Recién la autoridad me pide cuentas sobre mi pasado judicial, los compro con unas revistas de armas.

Yo soy indelicado, mi corazón es púrpura, no siento compasión ni por mi ni por nadie.

La vida me ha tocado es la hora de dar explicaciones. Quiero no hacer nada, morirme en un rato, no surgir, no hacer otra cosa que ocupar un espacio, pero el diagnóstico es critico: dolor fantasma.

Una Bruja me salva de los artificios malignos, estoy curado pero no salvado.

Caigo de rodillas al ver tanto tiempo desperdiciado y sigo extrañando mi pasado, casi que lamentando los momentos perdidos, soy un Contador pero de dinero no de tiempo, y solo rescato estos textos que traigo para usted aquí, no tengo como comprobar a usted que soy buena persona ni que soy el más malo, un Contador Público puede timarlo al insinuarle que le preste dinero o planteándole una inversión jugosa. 

Tengo mi licencia y me voy a ofrecer productos puerta a puerta y a quien me da la oportunidad le suelto la historia de un Profeta llamado Gonzalo Arango allá en Antioquia, a veces resulta. Sé que un día inventaré alguna crema para el dolor o quizá hasta invente una forma de morirse súbitamente. Aprecio cualquier muestra de interés, saldré hoy a vender mis libros, para qué no se repita esta historia.