jueves, 7 de noviembre de 2013

No nos vimos nunca pero no importaba

Por Yania Salazar

No te conocí pero lloré saber de ti y tu partida, tus amigos están tristes, erráticos, confundidos, pero a veces se animan diciendo que tu estás allá con otros amigos que también se fueron, y recuerdan eso y vuelven a sonreír y vuelven en homenaje a ti a tomar el ritmo de su lucha decidida.



miércoles, 6 de noviembre de 2013

Canción para mi muerte

Por Antonio Carvajal

A César le gustaba esta canción, no sabía la letra solo tarareaba y miraba al cielo y me preguntaba ¿crees que hay algo allá? y yo le decía "haya lo que haya siempre habrá algo superior" y él sonreía, porque así son las cosas acá abajo. Y repetía el principio hermético: - como es arriba es abajo - ya quisiese yo también decir alguna vez "como es la vida es la muerte" quizá lo descubra algún día. Amigo César a tu recuerdo encomiendo mi espíritu.



 

Éramos tan felices

Por Carlos Alvárez

Sabes que soñábamos con la posibilidad de ser dueños de todo, de ser reyes entre reyes. Un día César y yo entre el calor del trópico y la brisa marítima alzamos la copa y brindamos por la realidad que parecía mentira, concertamos en que la vida es la misma mierda, y que no regresaríamos nunca a nuestro origen, nos perderíamos en los oscuros vicios, terminamos tirados en la playa sirviendo de sombra a los cangrejos, roídos por la sal del mar, y quemados por el sol, prometimos volver luego de aburrirnos mortalmente haciendo de la vida una agonía lenta, donde lo principal era saber que en casa quizá nos esperaba una mujer dispuesta a darnos el elixir mágico en los labios, ¡pero qué va!. Al saber que César partió primero siento que estoy más solo, mis amigos se van acabando y lo triste es que la agonía continua. Si tengo que reclamar es eso que cuando menos se piensa es uno el que esta por irse.  

martes, 5 de noviembre de 2013

Vamos a vengar literariamente la muerte de nuestro Amigo

Por XervanteX

Vivimos nuestro propio infierno, solos, encerrados en un cuerpo que no nos corresponde, donde todo es ajeno, donde pensamos y no podemos hacer lo que decimos. Nuestra alma deambula envenenada, nuestros ojos se encienden en furia pero nuestros corazones son leales. No voy a guardar un minuto de silencio, voy a callar mi boca pero no parare de escribir, vengando así la muerte de mi amigo, él murió victima de un sistema desigual, indigno, él solo quiso muy en el fondo igualar las balanzas, sonreír y que la sonrisa fuese devuelta. Hoy estoy triste, pero también esgrimo una sonrisa de esperanza, hoy estoy con ganas de partir, pero también tengo ganas de quedarme a ver que sucede, estoy dispuesto a perder todo, a ganar,  a tener la mente más fría. Comenzaré en honor al Poeta que murió un homenaje literario. Se fue un indomable honoris causa, un ser que diametralmente pago con creces sus pecados haciendo lo que redime cualquier culpa: dar la vida por otro. Espero seguir su ejemplo. Pero mientras tanto enviar un mensaje a los que enarbolaron la violencia como su bandera, a los que hacen la guerra en la calle y luego se acuestan con sus mujeres a hacerles el amor en una cama y no entienden por qué hacen lo uno y lo otro; a aquellos que tienen armados sus corazones, y que ojalá supiesen leer y sentir y sepan que tarde o temprano algo de lo que escribimos tomará su forma y sera real.     

Los AMIGOS que no son de NADIE

Por María Alejandra Erazo Vega

En Memoria de César.

Cuando reía lo hacia en serio, pero cuando lloraba se deshidrataba. Cuando alguien en la vida se va, se adelanta en este viaje, es triste, pero quizá lo más triste puede ser que el tiempo señalará el olvido, al que debemos someterlo. Igualar su imagen a la nada. Respirar hondo y asumir que esa persona ya no está. Los pensamientos se aglutinan, hay un colapso y luego solo nos queda pensar que para bien o para mal mientras fue, lo disfrutamos. Quizá no haya en el mundo alguien tan genial, tan parecido, tan hermético y misterioso, solo nos quedan heredados miles de textos que quizá desde ya me comprometa publicar en este u otro espacio. Es algo inverosímil pensar lo que perdimos y lo que perdió el mundo, solo somos moléculas de un gran universo, pero a veces somos el universo para alguien. Es por eso que ver partir a alguien es tan difícil, hasta hay veces que da rabia y otras envidia.  

lunes, 4 de noviembre de 2013

EL GRAN CESAR HA DEJADO EL EDIFICIO

Por María Alejandra Erazo Vega

"Hay hombres que luchan un día y son buenos, hay otros que luchan un año y son mejores, hay otros que luchan muchos años y son muy buenos, pero hay quienes luchan toda la vida,esos son imprescindibles" Bertolt Brecht

En la madrugada del jueves me despierta un rumor: "la vida es injusta" y pienso en que quizá la muerte se ensaña con quien la olvida. Mi amigo de aventuras y desventuras, el tipo cuya literatura se escribía en cartones y paredes, el irredento juglar de la irreverencia ha detenido su marcha, no ese día, sino tiempo atrás. César Vélez se rindió y tomó el autobús a la infinidad de la nada. Esto y lo demás que voy a escribir por esta semana será difícil, pero necesario y lloraré, como aquella terrible madrugada en que sentí que el alma perdía algo, quizá como bien dice XervanteX uno se va muriendo de a poquito. Ojalá fuese cierto eso de que los Poetas son eternos, ahora quiero consolarme con decir que por fin César descanso, que el mundo está muy complicado. Amigo César te acompañaría en ese viaje si yo estuviese sola, si no tuviese a nadie, pero tengo todavía que hacer algo de este lado y tu sabrás bien comprender.
  

viernes, 1 de noviembre de 2013

ACEITUNAS Y GUISANTES

Por María Alejandra Erazo Vega

Nos hallamos confundidos a esas horas de la noche, sin saber qué desear, sin saber a dónde ir, inventamos cada cual una fantasía favorita: yo pensando en un acogedor hotel y el muy cerdo en un cochino antro. ¿Qué expectativa de vida tenemos juntos?. Hay locos sueltos y peligrosos y aprovechan la noche para admirar la luna o asustar a alguna pareja como nosotros. Rodamos por allí, bebemos, nos intoxicamos, eructamos vicios. Solo entonces comprendemos que estamos enamorados y que el beso solo es superficial, el deseo es llegar hasta lo profundo. No importa, yo tomo la decisión, no quiero permanecer en posición vertical, quiero saciar esta sed que corroe, que quema y no deja vivir en paz. Pero como estamos pobres y con ganas nos vamos a un parquecito a demostrarnos nuestra fe en el amor, y allí un señor con la autoridad del bolillo aparece, rindiéndole culto a eso de que esta prohibido el exhibicionismo y los actos impúdicos al aire libre y nos arresta. Al otro día con el desencanto de la mala noche en un calabozo, iniciados en la rutina del amor y con soberbia prometemos trabajar más para tener derecho a ocultar nuestros instintos entre muchas paredes.