miércoles, 30 de agosto de 2017

Las damas y las armas: un orgasmo, un idiota 1

Por XervanteX

El carácter bélico de las cosas estriba en que todo te puede matar.

Abanderar una teoría te hacer perder, te evoca y sindica como un criminal que dice las cosas antes de hacerlas. 

Si te inclinas demasiado por las damas te pierdes, si lo haces por las armas también.

en cualquier caso oscilas como un péndulo y logras rendirte a un deseo que es la tranquilidad. 

Es por eso que al sistema no le conviene que las damas se capaciten mucho ni recapaciten sobre su papel en la sociedad y el acto de ser usadas y abusadas por medio de un pretexto tan solemne como el amor, siendo que este elemento se lo encuentra en las revistas y en las novelas y es objeto de abuso de parte de sus autores tanto como el elemento de la ficción.

Pero la decadencia no es propia de las damas, hay también que considerar a las personas que se prestan para que suceda el rompecabezas, y es que a pesar de tanto amor fermentado y postulado, se infringe de que todo tiende a cambiar y que en donde antes había paz y armonía puede estarse gestando de la nada un conflicto, una guerra. Es allí en donde aparecen las armas.

Por eso es que el éxtasis tiene ese contenido de acción y oposición, de entrar y salir, de infligir y retirar.  


lunes, 28 de agosto de 2017

Las damas y las armas: un orgasmo, un idiota

Por XervanteX

No todo disparo significa un muerto.

Aquí se sigue mi historia:

El pesado fantasma de haber evadido el servicio militar voluntario y de paso haberle hecho el quite a la muerte me dejaron con la estima por el suelo, haber ido en contra de los preceptos del aprendizaje del combate en todo momento y lugar, porque la vida misma es esa pelea permanente en contra del hambre, del amor y del miedo.

Una vez más la felicidad estaba siendo algo utópico, inherente a la posesión y no al mero pensamiento, algo tan intimo que contenía sus dosis de sarcasmo de evasión.

La situación engañosa lo empuja a vivir de esperanzas, que es como comprar la lotería y esperar tener suerte, es como un motor del cual debes aprender que no va siempre llevar un movimiento continuo sino qu deberás engranar algún cambio para persistir en una nueva velocidad.

Sin embargo sabes que hay momentos y hay placeres únicos, cuando descifras por fin el significado del amor y la intimidad y el para qué tanta oscuridad y tanto silencio.

Tan prohibido está aquello que lo marcan con tres equis, y se enmarca en un momento esperanzador para dos seres.

Pero el protocolo insensato que se aborda es llegar hasta allá, el éxtasis y procurar que el momento perdure es en aquel momento y que no se insemine algo más que ha de durar los próximos años como un pecado.

En realidad el sexo, una dama, uno mismo es una arma.   

viernes, 25 de agosto de 2017

Las damas y las armas: Ostentación polvorosa 4

Por XervanteX

Un texto como este se convierte en un arma que va a influir en tu percepción.

Lo que pasa es que no captamos la dimensión de esto. Para morir nacemos y a la vista del hacer y el evolucionar parece que en vano se gesta una vida que tarde o temprano va a desaparecer como todo.

El resto es una aparición en medio de un desierto, y este fondo quizá sea remplazado por una realidad que esta más allá de todo y que es dolorosa.

En la comprensión de que todo extremo es perjudicial y que permanecemos confundidos en cuanto carecemos de las pruebas de nuestras afirmaciones, vivimos en un marco de incertidumbre buscando las armas que nos permitan sobrevivir en medio del miedo, de la desilusión y de la ignorancia.




miércoles, 23 de agosto de 2017

Las damas y las armas: ostentación polvorosa 3

Por XervanteX

Por el sexo se viene al mundo, por sexo quizá haya que irse de él.

Si todo es una arma y nada lo es, qué tal suceda que nosotros estemos aquí para eso. Sería como poner hormigas a donde el vecino para que le dañen el pasto, el árbol y de paso se le entren a la casa y le compliquen la vida.

Y si los humanos somos usados para ello, ya que no solo contaminamos, sino que matamos a los animales.

¿Y si después de todo el mundo es algo sin sentido y rodeado de una infinita incomprensión que nos atosiga y que finalmente va a convertirnos en una arma apuntada hacia los otros y hacia nosotros mismos?

Pero hoy pretendemos preocuparnos demasiado por lo que el prójimo piense, somos prósperos y dichosos si hacemos que las demás personas piensen como nosotros y hagan las cosas que les decimos.

Yuxtaponemos nuestro imperio, nos cargamos de rencor y odio y proyectamos a pasos corto nuestro futuro como si algo esperanzador en el camino de repente apareciera y nos prometiera más años de vida y más tiempo para ver arder al mundo.

lunes, 21 de agosto de 2017

Las damas y las armas: ostentación polvorosa 2

Por XervanteX

Nada es una arma hasta que se usa en contra de alguien.

En la historia el arte de la guerra consistió en la fabricación de cada vez más y más artefactos de destrucción, desde la flecha antigua hasta la bomba atómica.

Lo paradójico de esto es que el objetivo sigue siendo siniestro y es causar el mayor daño posible.

Una dama produce vida una arma la quita.

Y si nos damos cuenta el acto de procreación de vida a pesar de que la ciencia ha evolucionado desde el útero al tubo de ensayo el método sigue siendo único.

Pero el prototipo de destrucción se enmarca en que el arma debe ser cada vez más perfecta, esto es pasar desapercibida, ser letal a la primera oportunidad y no solo amenazar sino demostrar una efectividad que aturda de manera física y psicológica al enemigo.

 

viernes, 18 de agosto de 2017

Las damas y las armas: ostentación polvorosa 1

Por XervanteX

Todo el mundo ha matado aunque sea en la mente.

La insolencia de la violencia, la ignorancia atrevida que colma toda circunstancia. La manera fácil de solucionar el máximo pecado que es la existencia.

Una arma sin un humano es tan inútil.

Pero vivir es tan difícil y morir es tan fácil, a la vuelta de la esquina puedes hallar la muerte. Pero no la vida, porque para que la vida se contagie es necesario el acto supremo.

El hábito crea costumbres, pero otra cosa es esa rutina en que te aprestas a tratar de identificar qué tipo de personas te caen bien, y cuáles no tanto.

Vulneras tu voluntad excluyes a unos e integras otros, y todo es un concepto muy superficial.

Mi poder es simple yo puedo leer el odio en los ojos, y no es magia, es que yo nací para contemplar, detallar y escribir.

Alguien con un arma bien puede ser peligroso o hallarse en peligro.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Las damas y las armas: ostentación polvorosa

Por XervanteX

No son las armas las que matan, son los hombres.

En el año 1980 dos personalidades salían del mundo. Por una parte el gran Jean Paul Sartre quien se negó a recibir un Premio Nobel de Literatura. Y en ese mismo año caía víctima de los disparos de un seguidor el músico John Lennon. Sartre existencialista y creador de un estilo que desprestigiaba al prójimo como parte de una existencia plácida y feliz sentenciaba que el infierno son los demás. Lennon mientras tanto decía que si lo lograbas imaginar era fácil. Y aunque deliberadamente he puesto a la literatura y a la música en un solo escenario, el punto congruente aquí es el origen del odio.

De una cosa si me convencí, al hablar de armas cualquiera se supone un mecanismo complejo creado con la tendencia a lograr un daño en un probable agresor, sin embargo para mí sorpresa un arma puede ser un método o un objeto e inclusive una idea.

El amor era un arma y su munición parecía ser algo llamado celos.

La creencia en Dios era usada como un arma para castigar a los injustos.

El dinero había sido por años el arma usada para crear discordia y justificar la violencia.

Así las cosas todo podía ser una potencial arma, ¡todo! y era preciso tomar precauciones porque lo más probable era que el uso de esa arma fuese para aniquilarte pero lo más obvio era que quien la usará solo quisiera herirte y verte sufrir. De allí que la muerte no es lo peor.