viernes, 6 de mayo de 2016

SEXO, SOLAZ Y SEDICIÓN: YOU SPEAK ENGLISH?

Por X

El imperio americano nos enviaba sus revistas pornográficas y nosotros soñábamos con las modelos rubias, de ojos claros y piel de durazno...

El César que no tiene ni idea de idioma inglés aparece en la finca con dos princesas del norte, robadas de no se qué cultura, arrebatadas de sus padres con dos letras: go!...

Menos mal acá está el Teacher que se las entiende con un inglés fluido y directo aprendido en las revistas de mecánica popular y playboy... Where?

Así con el arrebato y un poco de vergüenza supimos de las princesas gringas que no les gusta depilarse las axilas y tampoco bañarse seguido... que se tiñen el pelo y el vello púbico y que aprecian mucho al hombre latino... se ríen con facilidad... El Teacher por haber bebido demasiado comienza a traducir mal el evangelio de las gringas y comienza a inventar que a las chicas les gusta el sexo agresivo o sea que les peguen mientras las violan y que las mayoría de gringas que anda por allí viene a estos países tercer mundistas a que las preñen y así salvar algo de la cultura... porque dizque los del norte quieren es arrasar con estos potreros... finalmente ellos tienen la bomba H.

Así las cosas el Emperador César se traga entera la traducción chueca del Teacher y se lleva una gringuita al matadero a fin de hacerle lo que Adán se le ocurrió hacerle a Eva luego de ser echados del paraíso ¡de malas! la víbora anduvo por allí también y nada...

Al otro día estoy yo en el balcón y la gringa que se salvó aparece y me pregunta si habló inglés, con señas y risas me doy a entender... it´s a beautiful day... why will kiss?... cuando entiendo que todo es vano, aparece el César diciendo que la gringa tiene lo suyo y que el amor o mejor el sexo es igual... nada de otro mundo... también aparece el Teacher quien abraza a la gringa y a carcajadas revela que la gringa salió cruda y que la noche anterior dejo de ser virgen... ya solos nos miramos y el Teacher nos revela que en el norte están como escasos de hombres por dedicarse a la guerra y que a las gringas les toca perder la virginidad con un consolador... ¡vaya, entonces hay que ir por ellas! dice el César.