lunes, 30 de octubre de 2017

Las damas y las armas fuera de contexto

Por MaLejA

La gente de ahora con sus conflictos premeditados, con su genética y costumbres, sin querer tratan de hacer el relevo a su hijos a los que ya les corresponden unas situaciones nuevas, pero al fin y al cabo la humanidad viene haciendo lo mismo: reproducirse y morirse. Hay un descrédito en creer que estar vivo solo es excusa y que la muerte también es la excusa para no emprender nada. Esa rutina inclemente es la que nos perturba, corrijo, perturba a los filósofos y pensadores de época, que ven como el mundo con su giro inmediato se vuelve una colonia de necios y adictos y por ende se descarta una evolución más allá del alimentarse, reproducirse y dormirse con la esperanza de despertar a seguir en lo mismo.

Por eso y más valoro los textos que se salen de la tradición y secundan temas dispersos con destino a la búsqueda de un sentido más profundo, una poses no solo amatorias si no posiciones intelectuales que nos permitan evolucionar e incluir a nuestro prójimo en este camino.

Agradezco a Alejandro por compartir sus escritos y permitir algo de su tiempo para contestar a nuestras preguntas, es reconfortante que algunas personas se dediquen a aquello que al parecer a todos se nos ha olvidado hacer: pensar.

Agradezco a Los Indomables, bueno, nuevos Indomables que hicieron una magnifica presentación y se atrevieron a incursionar en estas escabrosas sendas del recitar y dar la cara, y permitir que la literatura circulara por sus venas tanto como su sangre.

Agradezco a la Doctora Yania Salazar (YAS) por el tiempo dedicado a la revisión y corrección de los textos y por su elocuente y diligente asesoría en diversos temas. Al igual que a Charlie por sus ideas y colaboraciones.

También aprovecho la oportunidad y felicito al círculo literario infantil (CLI) por sus logros en los concursos propuestos y a su director Emilio Suárez por la tarea de orquestar y dirigir esta naciente literatura en manos de los niños y niñas, es una gran labor y una tarea que dará sus frutos. 

Y a los lectores que con sus visitas alientan y dan fuerza a seguir en esta causa tan hermosa y bella cual es liberarnos de la tristeza y el hastío por medio de esta literatura desencadenada.