viernes, 22 de septiembre de 2017

Las damas y las armas: la ruleta rusa del amor 1

Por XervanteX

El amor solo es posible en la necesidad, en la pobreza, porque el tener le quita el mérito al sentimiento, y si se tiene se ambiciona más, por eso lo niños son tan contentos con lo que tienen y no suelen desear salvo tener libertad para jugar. 

Un arma de fuego es costosa, tiene un historias quizá de crimen, quizá de amenaza, quizá tenga su propio expediente, fue usada en un robo o en un asesinato; la dama tiene también su historia y es a la vez como el del arma, hay que tener cuidado, hay que prosperar en procura de que se conozca la verdad. Una dama pudo estar con alguien que la secunda, que le dice amar todavía y que por ella está dispuesto a matar, y entonces el odio viene colocándose en marcha.

Y sabes que en el amor igual que en el juego se puede perder, que la mayoría de personas hace por tener su arma en el rincón pero quiere a toda costa tenerla disponible para cuando se ofrezca, es el deseo de adquirir mágicamente un poder sobre el otro, una carta debajo de la manga. O como cuando la dama te venga con la secular razón de que ya no te quiere y te da ganas de decir algo para amortiguar el momento decir por ejemplo - lo sabía - o por lo menos tener el valor para aceptarlo.

Al ver a tantas personas congeniando con otras les miras y deduces que de repente tienen en sus mentes un disparador, un mecanismo para aceptar las jugadas del destino, que les anula de repente el sentimiento y le hace decidir por encima de sus principios éticos y morales e inclusive de sus predilecciones.