miércoles, 20 de septiembre de 2017

Las damas y las armas: la ruleta rusa del amor 0

Por XervanteX

Mi religión es este silencio en el cual puedo confiar en el que me dice que la historia se ha labrado entre conflictos y gritos de dolor, también lo hermoso requiere un sufrimiento, sino díganle a una mujer que ha gestado de sus entrañas a sus hijos.

También se ha dicho que con las armas se ha adquirido el derecho a la libertad, pero lo cierto es que esta se logra a un gran costo.

Quizá sea que todo invento humano con el tiempo viene y se desmorona y hoy existe apenas como un reflejo siniestro, como una certidumbre dudosa de qué así se hacen las cosas, como se hacían desde antes, y por eso el mecanismo de resorte del arma de fuego no ha cambiado, es por eso que el filo de la flecha sigue siendo peligroso, y por eso el odio o viene por la ambición o viene por la envidia.

Pero el amor dicen las damas que sigue allí encubierto entre tanta trama social, entre la novela, entre la posibilidad, como ruleta del azar, y no escatima cuerpos ni mentalidad superior, solo llega como la gripe, y no se cura sino con la posesión.

Pero se engañan todos, y esto se convierte en un torneo de cruces, celos y rencores, el amor fue ya crucificado y lo peor es que no hubo la tal resurrección, del amor hoy se abusa y se quiere extorsionar el corazón del otro para obtener sus favores, se carga la bala se gira el tambor y el disparo anuncia al perdedor, o mejor la dama ciega va vendiéndose al mejor postor, pero entonces ya no es una dama, sino una mujer (me niego a decir la palabra). Y entonces el mundo se lo reprueba, pero el amor vuelve a nacer en medio de todo para convertirse en un sentimiento más poderoso: la costumbre.