viernes, 18 de agosto de 2017

Las damas y las armas: ostentación polvorosa 1

Por XervanteX

Todo el mundo ha matado aunque sea en la mente.

La insolencia de la violencia, la ignorancia atrevida que colma toda circunstancia. La manera fácil de solucionar el máximo pecado que es la existencia.

Una arma sin un humano es tan inútil.

Pero vivir es tan difícil y morir es tan fácil, a la vuelta de la esquina puedes hallar la muerte. Pero no la vida, porque para que la vida se contagie es necesario el acto supremo.

El hábito crea costumbres, pero otra cosa es esa rutina en que te aprestas a tratar de identificar qué tipo de personas te caen bien, y cuáles no tanto.

Vulneras tu voluntad excluyes a unos e integras otros, y todo es un concepto muy superficial.

Mi poder es simple yo puedo leer el odio en los ojos, y no es magia, es que yo nací para contemplar, detallar y escribir.

Alguien con un arma bien puede ser peligroso o hallarse en peligro.