viernes, 14 de julio de 2017

Las damas y las armas: objetores de conciencia 2

Por XervanteX

Si somos tímidos y callados y no queremos figurar,ni que se nos mire, ni ser molestados, entonces pasaremos la vida como entes virtuales en donde todo el arrepentimiento se sumará con los años.

- Me acabo de encontrar quinientos pesos y compre un lapicero -
<< Pero quinientos pesos no son nada >>
- Para mí si que sí -

Ayer soñé con el fin del mundo y no era como decían los científicos ni los religiosos, el mundo solo se estaba enrollando y se lanzaba a bailar como un trompo y a los humanos y su obra les echaba tierra y agua y allí moríamos refundidos en el fango.

<<¿Habrá solución?>>

Aprender a vivir contemplando todo el tiempo el fin.

Yo les sigo mi historia, resulta que la otra forma de evadir el servicio militar obligatorio era fingir una enfermedad, bien lo hizo un chico el día del examen físico al pedirle las gafas a su abuelita y decir que sufría de ceguera, más el examinador le aprobó la moción y le catalogo apto para labores de oficina.

Y yo heredero de un padecimiento coronario, porque lo loco no era aún tan evidente que me da miedo revelar mi enfermedad, en primer lugar porque no hay pruebas y en segundo lugar es penoso reconocer que se sufre del corazón cuando ni siquiera se lo ha usado para aquello que dicen los Poetas o Soñadores: para amar.

Así las cosas contemplaba otras posibilidades para tener la valentía de salir por la puerta de los no aptos para ir a una guerra que hasta ese momento llevaba trescientos mil muertos y mil heridos. Hombres la mayoría.