viernes, 21 de julio de 2017

Las damas y las armas: Filosofía harapienta y otros cachivaches 0

Por XervanteX

El inconveniente principal de la filosofía es que si afirmas algo tienes que sustentarlo con pruebas.

Luego de la invención de la bomba atómica la intención siempre fue la de exterminar algo. Y si bien tal poderío cada vez fue más poderoso al punto de borrar todo sentido humano y de una vez justificar la famosa frase de Hobbes de que el hombre es un lobo para el hombre; era indispensable probar la capacidad del humano para ir en contra de sus similares.

Todo esto parece un cachivache del cuarto de san alejo sino es porque en la concepción ontológica bien interviene un ser distinto capaz de traer vida al mundo y sobre todo soportarle:  la mujer.

Y mi argumentación filosófica sobre la guerra era la misma que pretendía decir del amor, y es que ambos elementos se parecen demasiado (lo digo sin conocimiento de causa).

Es en el amor donde se despliega el engaño o el encanto, para el logro de la tranquilidad.

Es en la guerra en donde se hace gala de la emboscada para derrotar al otro y lograr la paz.

Es el amor donde la víctima aún no existe pero llegará su tiempo de venir.

Es en la guerra en donde se busca que la víctima sea razonable a la luz de la causa de lucha.

Es en el amor en donde se usan las armas de la mentira, el engaño, la duda y la opresión.

Es en la guerra en donde se alimentan las armas de balas y se apunta y dispara.

Es en el amor en donde se lucha por la libertad que corresponde a cada cual después de prometerse pertenencia.

Es excusa de la guerra obtener la libertad.