miércoles, 29 de marzo de 2017

LA ANSIEDAD QUE TE MATA

Por Emilio Suárez

"... El amor solo es posible en medio de la pobreza..."

Se despierta el César cuando un llanto de un niño o niña le incomoda. Sabe que esta acostado y que sobre su cabeza hay un techo y a su lado está una chica dormida y nada más.

CÉSAR. - Hoy rompí el récord  no me acuerdo de nada de lo que sucedió ayer...

CHICA: (Despertando) Creo que te gano porque ni sé quién rayo eres, ni qué haces en mi cama...

CÉSAR. - (Incorporándose) Debimos conocernos en la fiesta, mira que había mucha gente...

CHICA: ¿Pero qué hicimos?... (se sorprende al verse desnuda)

CÉSAR. - Eso no es lo que más me preocupa, allí atrás hay una cuna y hay un niño llorando ¿es tuyo?

CHICA: No, yo soy aún virgen...

Aparece una señora que no determina a la pareja asustada y en cambio levanta al niño de la cuna y le consuela, mientras es observada por la atónica pareja que trata sin lograrlo de recordar algo de lo que pasa.

Lo que el César no sabe es que sus amigos están afuera cayéndose de la risa y adivinando el desespero del tipo al verse en medio de ese marco y todo para darle una lección sobre lo qué pasa cuando se abusa del licor.

Lastimosamente en el  año que siguió tres de los amigos que le dieron esa lección murieron por causa del licor y entonces comenzamos de verdad a odiar ese terrible vicio pero tanto más a quienes lo producen y distribuyen.