lunes, 20 de marzo de 2017

EL APOCALIPSIS NOS PISA LOS TALONES

Por Emilio

"... Si vivir es tan complicado y de todas maneras nos vamos a morir es mejor no hacer nada..."

C. Vélez

Cuando salía de vacaciones me embriagaba con mis amigos y solíamos ir a cualquier río a fumar y a ver los cuerpitos de las nenas danzar, éramos tan jóvenes que nada nos asustaba  ni conmovía, creíamos que íbamos a vivir para siempre. Corría el año 1989 y decían que en el cambio de año el mundo se acabaría. Sin siquiera pensar me metí de cabeza al Ejército teniendo la posibilidad de no prestar el servicio militar, uno porque yo era hijo de un Oficial caído en el cumplimiento del deber, dos porque era hijo único y tres porque tenía la tendencia a desobedecer cualquier orden.

Ese diciembre sin embargo fue diferente me dieron una semana de descanso y aproveche el tiempo en hacer algunas compras pero me ganó la noche y tuve que hospedarme en un hotel, cuando subí a la habitación un muchacho viendo mi traje de fatiga me hizo un saludo militar, esboce una sonrisa y devolví el saludo, nuestras habitaciones estaban separadas por una habitación. Caí rendido y pensando en más tarde ir por una cerveza o algo para comer, sin embargo el sueño me había ganado y desperté cuando era media noche.

Eran las dos de esa madrugada cuando un llamado a la puerta de mi cuarto me despertó y acostumbrado a la rutina militar de un salto estuve pendiente y estuve a punto de pensar se trataba solo de un sueño cuando de nuevo se escucho unos sutiles golpes. Cuando abrí la puerta despacio distinguí la silueta del chico que había visto en la tarde, sin esperar entro al cuarto y espío afuera antes de cerrar la puerta y precisar en seguida la gravedad del asunto antes de que yo lograse arrugar los puños por si era necesario defenderme de su violenta forma de entrar.

Ese muchacho salvó la vida de creo veinte personas ese amanecer. En el cuarto de enseguida se había armado una bomba.

Después pensando todo esto me surge la idea de que el mundo no se acabo con el cambio de año pero pudo acabar para mí y otras personas. 

Así conocí a mi amigo César.