lunes, 6 de febrero de 2017

Mundo plus cuan perfecto Relicario de dientes

... Dedicado a la memoria del Galeón del Pacífico Sur

- ¿Qué le debo vecino? -
"No es nada" 
- ¿Cómo así?
"Esa sonrisa suya lo paga todo" 
- Entonces muchísimas gracias -

La chiquilla se va dejando en el aire una contaminación de entre almizcle y verdolaga que él se afana a atrapar con sus narices, recordando el baile de quince años de la susodicha, tan galante y fascinante, quién diría que tal doncella tienen ya reputación de fácil, quizá a esa edad ya sabe más de sexualidad que don Campito, el viejo de ciento un añitos, por cierto que se dice que este señor hasta los noventa tenía la fuerza para levantar su miembro y andaba pagando el favor de señoritas, con los dientes de oro que se le iban cayendo. Vea usted no hay ningún misterio, todo se sabe al final.