lunes, 21 de noviembre de 2016

Locos en la interperie

XervanteX

La doña ya no soportaba el ruido
venido desde la acera del frente
éramos nosotros discutiendo
la filosofía de Sartre o Goethe.

Llamo la doña a la autoridad
pero los patrulleros amigos eran
se fueron alegres sin cantaleta,
y la doña brava la vieja cuchufleta.

Sale el gran César a invitar a la doña,
y si tiene hija, nuera, hermana o nieta
a bailar al frente de su casa amoblada,
a festejar la vida y no quedarse dormida.

Sale la doña con sus amenazas
el César se le adelanta y le dice:
Señora que usted no vende su casa?
- Para qué - dice ella - si se puede saber...
y el César "Para derrumbarla y hacer un motel"

Más luego el César cumplió su palabra!