lunes, 1 de febrero de 2016

Crónicas de un periplo por la vida: Los valientes lloran primero

Por MaLeja

Quisimos suicidarnos pero encontramos algo para distraernos mientras tanto tomábamos en firme la decisión: la literatura.

CÉSAR: Si será tan tonto que viendo la casa en llamas fue a meterse allá para rescatar el dinero...

CHARLIE. - Pero es que hay que tener algo para vivir, y además con dinero las penas son más llevaderas...

CÉSAR: La cuestión es que yo pensé que iba a rescatar a alguien y que pego también la carrera y solo hallé esta cajita que se encuentra sellada por el calor y no he podido abrir... a ver.. (intenta forzarla)

CHARLIE. - No me digas que se la robaste, después de todo lo que perdió y robado...

CÉSAR: Solo la tome y no pude entregársela porque de allí lo sacaron desmayado directo al hospital...

CHARLIE.- Pobre hombre de desgracia en desgracia primero le abandona su mujer y sus hijos y luego por no saber cocinar se le incendia la casa...

CÉSAR: (Y a aburrido coge la caja a patadas, en una de esas la caja vuela y se abre) ¡Bingo!

CHARLIE. - Al menos una para el pobre (mira como de la caja sale un fajo de billetes)...

CÉSAR: Noooo nada! para el pobre más pobreza, son falsos!!!!

CHARLIE.- Vamos a callar sobre esto, le visitaremos en el hospital y le daremos aliento, llevemos una mariguanita para el gusto...

CÉSAR: A esta hora ya el pobre debe haber llorado suficiente su desgracia... no me gusta ver a los hombres llorar...

CHARLIE. - No hay problema, dicen que los valientes lloran primero.