lunes, 13 de abril de 2015

Las mil y una noches despiertos: dinero y secreto

Por Charlie

"... Estos seres son las víctimas de un sistema que condena el conocimiento y premia la ignorancia, son literatos novatos y por tanto no hay que poner tanta atención a sus escritos porque pueden ser síntoma de una enfermedad cuya principal secuela sea mentir por mentir para salir de ese mundo oscuro en el que no son notados... para acostarse o levantarse..." Dr. Miguel Ángel Sedigno Prieto - Defensa de Mayo -.

Aparece César con una caja de aceite vegetal tirada de una cuerda muy anudada, en seguida nos asalta un tipo de gafas oscuras con un álbum, el turismo sexual por estos lados es evidente. Abordamos el taxi y el César dice que nos dirijamos hacia un sitio que muy bien conoce:  el burdel nada. 

Eso paso ya hace mucho tiempo y ahora que me pongo a pensar César fue un tipo que supo administrar no tanto su vida como si su dinero, y esto lo digo porque aquel día en que abrió la caja de aceite vegetal se revelaron sendos bloques de dinero contante y sonante suficiente para comprarlo todo: sexo, poder o prestigio.

Ese mismo día en que esperaba a César para matar un poco el tiempo compré el periódico y sin embargo las noticias no eran tan buenas para el país, y era que las estadísticas seguían diciendo que Colombia era el país más peligroso del mundo, tampoco en el deporte era que sobresalía mucho. En ese mismo periódico César escondió una pistola que pasó desapercibida en la requisa cuando con una frialdad impecable alzó el periódico por encima de su cabeza mientras el agente de la ley le esculcaba el cuerpo.

En el burdel nada nos sentamos en la salita degustando un buen café, el silencio en las habitaciones era sepulcral, hablamos de la situación económica del país, de la selección de fútbol y hasta de farándula, poco a poco por el lugar desfilaron parejas con sus elementales gafas negras, ojeras y los olores del amor, hasta que otra vez todo volvió al silencio absoluto.

César esperaba a alguien que había citado de seguro en ese lugar, sin embargo la espera resultaba ya incómoda. La dueña del lugar entonces apareció y nos saludo pero dedico unos minutos a hablar en confidencia con César a un lado. Cuando terminó se dirigió a mi sonriente y me anunció que había mandado a traer a una chicas. Mi semblante cambió un poco porque a pesar de que habíamos hablado de todo un poco no le había contado de mi reciente matrimonio.

Estoy frente a un tipo al que nada le queda grande, que se antoja de lo que no se vende, que a pesar de tener más de cien canales en la T.V. siempre deja el canal en que esta cuando enciende el televisor, es un adicto a las mujeres aunque dice que no es Gay porque no ha aparecido en su vida el hombre ideal, estrena ropa siempre porque no tiene tiempo de estar lavando y secando ropa,  y anda armado es porque dice que es una secuela de la riqueza: que quien tiene, es rico no porque tenga sino porque es capaz de defender lo que tiene así sea con violencia.

Llegan una menudas chicas y el escoge una morena, ya le he contado de mi matrimonio y por lo tanto César le ordena a las otras chicas esperar que en seguida vendrán sus demás amigos. Hay música, risas y bullicio, creo que es tarde llamó a parte a César para insinuarle mi deseo de retirarme, me arrastra hasta un rincón y me entrega el periódico doblado, creo que es la pistola "esto es para los amigos" me dice, y me despide con un abrazo y unos golpecitos en la espalda. Me voy confuso pensando en qué clase de tarea me ha encomendado bien lejos descubro que en medio del periódico hay nos fajos de dinero. 

Continúa...