jueves, 12 de marzo de 2015

MEMORIAS DE UN CONTADOR PÚBLICO NADAÍSTA: PASO OCHO

Por Alejandro

La contaduría pública no debiera ser una carrera, debiera pasar por una constante práctica, repetitiva y normativa, debiera ser combinada con la abogacía, en el sentido que hay que saber mantenerse en la línea de la Ley. 

Yo seguí ese camino porque no vi otro, lo hice por ti... esperanza de siquiera ver dinero de lejos, esquivo, ajeno... mi hermanito yo os digo que no hay nada más trágico que encerrarse en si mismo: en un traje, con corbata y con camisa, en un cubículo, en una franja de 3 metros cuadrados... Sin conocer a nadie, y aceptando los hechos como se presentan. Por eso será que el cine muestra a los ejecutivos de cuentas como seres abstractos, dedicados, aburridos. Tanto como en la Película "Se Busca" con Angelina Jolie que un tipo se convierte en alguien interesante. Esa metamorfosis debe llevarse a cabo en silencio, mientras decidimos a qué código enviar ese valor, mientras elegimos pagar o no pagar impuestos.

También en el texto "La carta a García" mencionan a un Contador Público como un tipo muy perfeccionista y alcohólico... Que triste!

Yo voy a entrar en materia, a ejecutar las fórmulas del análisis financiero, a decir por ejemplo si conviene o no tener novia o la manera más conveniente de hacer el amor sin culpas y restricciones. Yo no fui un Gigoló, yo fui solo un Contador Público disfrazado de Escritor... Pero pensé mil maneras de salir y ser interesante...