sábado, 20 de diciembre de 2014

DE TANTO ACTUAR APRENDIMOS A FINGIR

Por MALEV

Recordar es vivir, nuestras letras le hacen justicia a lo que tanto extrañamos: amores que se fueron y otros que llegaron y se volvieron a ir. Seguimos buscando el verdadero conocimiento, la esencia de la vida, la perfección, la belleza. 

Quisiera decir que el único amor que perdura es el de una madre hacia sus hijos, pero ni siquiera puedo afirmarlo porque debo justificarlo y decir que he visto a muchas madres abandonar a sus hijos e inclusive apartarlos y exponerlos a situaciones arduas y complicadas.

El ser humano en la tragicomedia matutina aprendió a fingir y hoy todo se mercantiliza. El hombre que finge ser rico  poderoso, la mujer que finge sus orgasmos, la iglesia que sigue mirando para arriba, los políticos que reparten, no hay malos ni buenos solo insensibles.

Esta es una época para reflexionar, para retornar a la naturaleza del perdón, para anhelar lo mejor para otros. De dejar tantos prejuicios y orgullos, de comenzar a buscar y no descansar en el empeño de dejar algo para cuando no estemos ya aquí.