sábado, 29 de noviembre de 2014

Un día de silencio no basta, prefiero un mes

Por MALEV


Evocando esos momentos de libertad, de insolencia y de irresponsabilidad se cae en la nostalgia, y el remedio parece ser retroceder en el tiempo por medio de estos textos y quedo en infinidad agradecida con Alejandro Hernández "Xervantex" y su grupo de indomables por traer esos recuerdos tan bellos.

Quería en efecto parar de escribir y publicar por el mes de diciembre, haciendo un alto en homenaje sincero a los seres que se extrapolaron de este renglón de la existencia, quizá para volver en el 2015. Pero sería triste un homenaje silencioso a quienes ya no están con nosotros y ellos mismos hubiesen protestado ante tal insolencia porque sus espíritus fueron siempre alegres y sonoros, es pretexto esto para sacar de la manga sendos trajines y aventuras que nos ocasionaron penurias, heridas pero un sin número de sonrisas y experiencias, pienso en que quizá esos textos puedan ayudar de terapia a mucha gente y también poner a pensar en orientar el sentido de la vida hacia el servicio y la solidaridad para con los demás.

Se acaba el 2014 y quiero desde ya comenzar a comunicarme con mis seres queridos y decirles que les amo y notificarles que de verdad estoy allí para lo que me necesiten, es mejor temprano que tarde.