jueves, 23 de octubre de 2014

Un vacío entre oreja y oreja

Por Alexis M.


Admiré la creación pero no de la humanidad sino la de un Dios tan destructivo.

Abro la Biblia y encuentro violencia y muerte. Mi hermana dice que va a estudiar Psicología para salvarme...

- ¿Salvarme de qué? - le pregunto yo...

Me sindica de tener afinidad con el Maligno... - Eso es imposible! - digo, y ella se sorprende... 

y pregunta

 - ¿Por qué? - 

Y yo le digo que el Diablo soy yo y la persigo por la sala mientras mamá toma el florero y con el agua bendita que contiene y una ramita nos lanza gotitas...

Mientras voy al baño y saco mi tripita comienzo a pensar en que esto de escribir es cosa oscura, a veces siento que una voz me dicta lo que tengo que escribir... Pero en realidad me pregunto si fue la duda la que nos mató o nos hizo más geniales...

Mamá me dice que tengo la cabeza hueca de tanto estimular el vacío por medio de literatura existencial... Me encomienda en sus oraciones y me tiene amarrado al cuello un rosario...

Cuando hice la primera comunión un viento apago mi vela y ya no volvió a encender más como si el destino me aproximará más hacia el mal... pero yo no soy malo... por lo menos actúo bien... pero mi pensamiento creo si esta torcido.