lunes, 11 de agosto de 2014

El pecado original se comete a diario

Por Aleyda Mar

Voraz premura hormonal la que te obliga a ir a devorar lo prohibido, con ganas o sin ellas, es para cumplir lo que esta de moda, bailar, comer, y dejarte comer... pobre mujer que le toca ser víctima callada, mientras el macho canta como el gallo... La orquestada fama del sexo sin amor, de la ocasión, de la oscuridad cómplice, de la edad en que toca ya merecer, la virginidad que solo existió y hoy es devoción ir a perder... si ahora a la doncella le toca pujar y abonar... mientras las otras andan encadenadas a su amargura por no saber a donde ir ni a donde volver... brujas... se quedarán amarradas a una escoba... y otras dispuestas al sacrificio: por sus hijos a matar... el mundo esta así: desigual por todos lados... Yo que me voy a comer algo que me hará doler el estómago... pero se es necia... en donde el deseo pica como un mosquito... donde irá a parar la desterrada que sale victoriosa de la vida haciendo lo que siempre quiso y sobre todo queriendo lo que al fin sucedió.