lunes, 14 de julio de 2014

También eres hijo de Dios

Por Charlie





Y como en el mundo se hace lo que las mujeres digan y no logro que mi mujer me quiera me dedico al vicio de tomar y tomar licor, no sé qué hacer, ni a dónde ir, "anda a la Iglesia" dice la Puta de turno después de consumado el acto y la cuenta. Le hice caso, pero me lleve de paso la botella bajo el brazo por si la redención fracasaba. Así que me pongo de rodillas en la silla y no por lo arrepentido que estaba sino para verle las piernas a la chica que se ha arrodillado en la silla del frente ¡pobrecita, cuánto habrá pecado! tiene las medias rotas y la minifalda con el cierre a la mitad, creo que la prenda es prestada porque sus caderas si apenas la aseguran a su torso... celebro mi don de detective... absorbo un trago a escondidas pero la chica también me ha examinado y se ha puesto en pie descubriendo que su postura no es la de una "dama". Su loción compite con el humo del incienso y entre los dos aromas van a intoxicarme elijo el alcohol, de repente la señorita se voltea, me mira directo y cuando espero un reclamo por andar codiciando lo ajeno o bebiendo en público me pone su mano en el hombro y me dice "pobrecito el borrachito, pero tranquilo también eres hijo de Dios" se santigua y se va... No creo que la alcance para en venganza por haberme llamado "hijo de Dios" decirle hija de p... le perdono eso sí por llamarme borracho aunque yo pueda también en vista de sus rezos o sus pecados llamarle p... (eso lo que usted está pensando).