jueves, 3 de julio de 2014

Los que vienen a vivir te saludan

Por Alexis Mendoza





Un día me desperté y no supe qué hacer con la vida.
Seguí el consejo de un amigo que me convidaba a llenar páginas de un cuaderno con lo que yo pensaba, pero me aburrí de lo lindo... así que me dediqué a ir de aquí para allá viajando... y descubrí que tanto leer como viajar le abren a uno la mente y termina por ser inconforme con todo...
Yo tan pronto como crea que lo sé todo partiré a buscar otros mundos.
Qué fácil parece morir aquí hay vicios por todos lados: cigarrillos, alcohol, mujeres...
Y vivir sale costoso y se amarga uno viendo tanto amanecer...
He visto al mar quieto, mudo, prohibiéndose las olas, llamándome a su embrujo de ahogo.
Que envidia de los pájaros ellos son libres...
Yo miré con desconfianza al monumento celestial, allí estaba dibujado el que se decía era Dios, pero como nadie sabe que rostro tiene le rezan a su hijo y a su esposa...
Una y otra vez le pedí para que me hiciese ganar la lotería sin comprarla, para que me apareciera una mujer buena, y para que mis enemigos no me matarán... pero miles de veces también me estrelló contra la realidad y  me dejo medio herido... así como un gladiador en la arena tuve que decirle protestando "ya basta ¿en dónde me quieres?".