domingo, 20 de abril de 2014

SI HAY ALGO INMORTAL EN NOSOTROS LO HALLAREMOS

Por César

El Derviche se mató porque creyó ser inmortal, pero nada de eso. Sucumbió en su afán de rendir culto a los inmortales. Idea mundana que nos hizo perder a tres grandes amigos. Uno se muere para siempre y no resucita en el mismo tiempo, ya cuando vuelve el mundo es miserable y ya no hay caso. Esto se va degenerando, vean las religiones prometiendo salvaciones, vean al cielo solo lloviendo, vean al universo prestando pleitesía a la física de los cuerpos. Nosotros somos la saturación universal del caos, una fuerza que devasta, que sindica, que acorrala, que esclaviza, para nosotros el sol solo es una pila, y el prójimo los obstáculos, la caverna de Platón es este suelo. Escribimos por una carencia afectiva y un complejo de miseria, la cuestión es que la suerte esta de nuestro lado.