miércoles, 29 de enero de 2014

Una madre no se cansa de esperar

Por MALEV

Mi doncella:

Te esperé por casi nueve meses en mi barriguita, esperé que despertarás cuando estabas en tu cuna dormida y cuando estuvieses despierta a que te durmieras, esperé para verte dar los primeros pasos y luego a que dijeses tu primera palabra, te esperé cuando te dejé al cuidado de otras personas y cuando de repente el Médico o la Odontóloga me exigieron salir, te esperé para cuando regresases de la escuela y cuando ibas al parque, te esperé cuando te fuiste de excursión o cuando salias con amigas, y lo confieso, trate de espiarte: leí tu diario, mire el historial del navegador en la computadora, trate de descifrar tus gestos y tus pensamientos. Te espere cuando fuiste a tu primera fiesta, o cuando decidiste salir enojada porque no obtuviste el permiso, te espere en silencio cuando ya no podíamos hablar por algún malentendido, y cuando me fue preciso viajar aunque fui yo la que se fue, no deje de esperar a que estuvieses cerca. Espero leas esto preciosa, y entiendas que como mamá tengo esa obsesión y hasta el último aire que tome en este mundo pensaré en ti y te estaré esperando si existiese otra vida, te amo mucho.