miércoles, 29 de enero de 2014

Pobre mi patria Colombia

Por MALEV

Yo que soy casta de pensamiento, obra y o... entiendo poco de política y religión, creo que los colombianos padecemos ademas de amnesia, el síndrome del espejo. Y esto lo digo porque si miramos a alguien tirar basura al río, enseguida lo hacemos, si alguien no se asusta ni se acompleja por los muertos del ayer, hacemos lo mismo, si alguien maneja en estado de ebriedad, nosotros también. Odiamos al vecino, envidiamos al que tiene un mejor auto, espiamos al hombre/mujer bien parecido/a, copiamos el mal pero dudamos frente al bien, no niego que hay personas amables que aún responden al saludo, ni niego que hay personas que a pesar de no poseer dinero se ofrecen a ayudar. Yo seré calificada como una bruja, feminista, últimamente lesbiana, madre proteccionista, pero insisto en que a los hijos hay que hacerles probar a qué sabe el mundo y el por qué unos son infieles y los otros no, y por qué es que unos les pegan a sus parejas y otros no, y por qué alguien es capaz de herir o matar a sus semejantes y otros no, y por qué unos se dicen ricos y otros no. Pobre mi patria Colombia si no halla su identidad.