martes, 22 de octubre de 2013

Un árbol, un libro un hijo

Por María Alejandra Erazo Vega

Ante el Juez de familia, acepté que el matrimonio era disfuncional. Firmé la separación. Nada más en la entrada me estrelle con la réplica consabida: "si se van a separar ¿para qué se casan?" Mi orgullo estaba intacto tenía la custodia de MIS hijos. He pensado en escribir un libro, pero para eso tengo que ver bien que se sacrificaría no uno, sino miles de árboles, también soy consciente de que debo tener el tiempo necesario o sea descuidar a mis hijos. En fin creo no voy a hacer nada. Solo me sentaré y espiaré el perfil del padre de mis hijos, el muy idiota a colocado una imagen divertida: