viernes, 25 de octubre de 2013

Mujeres de Fuego

Por María Alejandra Erazo Vega

Solo las mujeres van al cielo. Lo digo porque su sacrificio es absoluto: son amas de casa, cuidan sus hijos o los hijos de otras personas, limpian la casa, lavan la ropa, trabajan y hacen que el tiempo alcance para todo, además de estar pendientes de si mismas. He visto en los Juzgados de Familia miles de escenas que lindan con lo dramático, a la mujer se le culpa de no haberse cuidado y embarazado y el presunto padre sale libre con la sentencia irrisoria de pagar una cuota mensual también irrisoria. He visto escenas en las que los padres adoptivos sufren una transformación y aceptan a su hijo o hija en su seno familiar. He llorado con las madres que pudiendo ser fenomenales mamás deciden entregar a su hijo o hija en la mayoría de casos por no tener con que sostenerse ni ellas mismas. He visto las caras de felicidad o desconcierto en padres y madres registrando a sus hijos como si una nueva vida significase algo malo. Hoy mi homenaje es para estar mujeres de fuego que a diario nos regalan el sacrificio máximo y a las que no les escucho ni una queja ni reclamo, el cielo las premiara.