martes, 6 de agosto de 2013

No os comáis los dátiles...

Oh! muerte divina obsesión, donde se va uno para no volver,
cuando quiero morir no muero y a veces muero sin querer.
XervanteX

Obnubilada juventud que se deja llevar por los vicios artificiales de que es "rico" probar. Pero luego los he visto con la decepción convertida en depresión. Culpa que no calma sino el hecho de que hay que poner el pecho a lo hecho. Prosaico sistema que suprime al ser, lo pervierte mostrando pornografía, le hipnotiza con eso de la felicidad, y le promueve una personalidad pasiva. Y así en todas partes y de todos los modos, con licor, droga o el peor de los vicios: el amor. Y las armas de la publicidad engañosa que oprimen, y los chicos y chicas inmaduros ambos retan sus destinos y no se hallan y tratan de convencerse de que hay propósito en sus vidas... Yo os digo como el Profeta XervanteX y el profeta Mohamed dicen también  "No os comáis los dátiles hasta que no estén maduros".