lunes, 12 de agosto de 2013

LA COSTILLA DE DIOS

Por Alexis Mendoza

La tipa cuelga el teléfono y me deja con la palabra en la boca "mamá ¿por qué las mujeres son tan tontas?" insinuó para vengarme olvidando que mi mamá es mujer, pero ella comprensiva sigue paciente bordando su tela. Y entonces me voy al jardín para tomar bastante aire antes de volver a disculparme con ella por el insulto, pero ella solo se hace la que no fue con ella y pregunta "¿cuál insulto?". Mi mamá es grandiosa, es inteligente y no sé cómo se enredo con papá, quizá fue un mal paso, porque el tipo salió huyendo de la responsabilidad del hogar y al parecer no le fue bien porque se fue al monte. A mi mamá le gusta que le lea pasajes de la Biblia, así para disculparme en serio, eso hago, mientras ella borda yo leo, a veces me detengo para discutir algún pasaje. De repente suena el teléfono y es la tipa más comprensiva y complaciente, "perdón" dice ella "perdón" le digo yo, "no, no yo tengo la culpa, perdón" dice mientras le insisto de que la culpa ha sido mía, y volvemos a discutir por eso, hasta que sin acuerdo alguno sobre la culpa ella vuelve a colgar y se repite toda la escena.